Jesús respondió:
—La salvación ha venido hoy a esta casa, porque este hombre ha demostrado ser un verdadero hijo de Abraham. 10 Pues el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar a los que están perdidos.
Jesús durante su camino hacia Jerusalén, entra en la ciudad de Jericó. En esta ciudad, Jesús tiene un encuentro con un hombre llamado Zaqueo, este hombre es el jefe de los recaudadores de impuestos en dicha ciudad y es casi seguro que sea un hombre poderoso y adinerado, que durante toda su vida había obtenido sus ganancias explotando a las personas al cobrar altos impuestos.
Todo esto lo hace alguien no querido en la ciudad, que era visto con odio y resentimiento, al cual sus propios compatriotas lo veían como alguien que no solo estaba alejado de Dios sino que además jamás sería acogido por Él por su condición.
Algo esta sucediendo en la ciudad. Jesús acaba de ingresar, las personas se amontonan para verlos, tocarlo, hablarle y tal vez también ofrecerle alojamiento en sus casas, como era común en aquella cultura el practicar de la hospitalidad con los forasteros y con mayor razón hacerlo con Jesús. En medio de todo este acontecimiento, Zaqueo a quién el evangelista lo describe como de baja estatura también quiere ver a Jesús y corrió (algo insólito para alguien de su clase) para adelantarse y subirse a una higuera sicómoro porque la multitud le impedía verlo. Es interesante la actitud de Zaqueo, porque al tener obstáculos para poder ver a Jesús, tuvo que superar cada uno de ellos para hacerlo, y ¿qué obstáculos pudieron ser estos?¿solamente la multitud y su baja estatura?, yo pienso que no solo eso, tuvo además que superar sus propios prejuicios sociales, hacer cosas que se solían ver indecorosas para alguien de su condición social y haciéndolo delante de una multitud de personas que lo rechazaban e incluso podría decir que lo odiaban, en una actitud humilde acercarse a Jesús.
Al hacer eso mas que exponerse a la burla, se exponía a la reacción de la multitud en contra de él e incluso este pudo verse como el mejor momento, la actitud de Jesús resulta ser insólita y escandalosa porque en lugar de criticar a este hombre, lo que hace es autoinvitarse a su casa y hospedarse ahí. Antes de este acontecimiento los ojos de las personas estaban puesto en Jesús y las expectativas sobre él eran grandes, de repente la escena es interrumpida con la aparición de Zaqueo y ahora los ojos de crítica y de prejuicio están sobre él pero Jesús al hacerse esa invitación hace que los ojos y las expectativas de las personas se vuelquen hacía él en sentido de critica y murmuración, al hacer eso Jesús esta asumiendo todo esto en lugar de Zaqueo. La respuesta a esta acción de Jesús desencadeno en Zaqueo un entusiasmo y alegría enorme. Pero no sólo fue un signo emotivo sino que este hombre tomo una decisión radical: Señor, daré la mitad de mi riqueza a los pobres y, si estafé a alguien con sus impuestos, le devolveré cuatro veces más. La acción de Zaqueo se contrapone a la acción del hombre que también era rico, el cual Lucas nos presentó en el capítulo anterior, justo antes de este relato, en donde Jesús le dijo: Hay una cosa que todavía no has hecho. Vende todas tus posesiones y entrega el dinero a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo. Después ven y sígueme. La diferencia no solo está en sus acciones contrarias sino que en el caso de Zaqueo, esto nació de su propio corazón agradecido con Jesús, en cambio en el otro hombre fue Jesús quién le dijo lo que debía hacer y él prefirió el dinero. Zaqueo hizo no sólo la devolución sino que fue más allá, decidió devolver cuatro veces más y además darle la mitad de su riqueza a los pobres, la transformación de este hombre lo ha llevado a ver la vida de otra manera y dejar de mirar hacia él mismo, encontrando la pregunta a sus respuestas en las necesidades de los demás. Zaqueo salió de su mundo, su encuentro con Jesús lo ha cambiado todo y lo ha sido todo para él; ya el dinero ni el prestigio, ni su estatus es tan importante como la verdad, la compasión y el amor que ha encontrado en Jesús.
Jesús entonces pronuncia estas palabras: La salvación ha venido hoy a esta casa, porque este hombre ha demostrado ser un verdadero hijo de Abraham. Pues el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar a los que están perdidos.
La salvación había llegado a la vida de este hombre y la sanación también, porque su encuentro con Jesús produjo una transformación integral. Es que cuando uno decide salir de su propio mundo y entrar en el de Jesús, nuestra visión sobre la vida cambia y somos capaces de entender a lo que nos llama su evangelio; entonces no solo somos salvos y sanados sino que además podemos formar parte de ese proyecto de Jesús que es el Reino de Dios que busca salvar y sanar la humanidad. Seamos parte de este proyecto, gustemos de la salvación y sanación que Jesús quiere producir en cada uno de nosotros, haciéndonos participes de su mesa en donde toda persona es acogida, amada, aceptada, restaurada y sanada.

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