En este relato se nos
presenta a Jesús ante el diablo, el cual no le propone hacer algo “malo” como
tal vez robar o matar a alguien, estas tentaciones no son morales sino tiene
que ver con el sentido mismo de su misión y a la cual todos nos enfrentamos hoy
en día.
Jesús ha estado todo este tiempo
(simbólico) sin comer, se encuentra ante una situación de auténtica necesidad y
en medio de esta situación, el diablo le propone convertir las piedras en pan
usando de esta manera su poder en beneficio propio, más bien decide mostrar su
relación con Dios soportando estas pruebas en su propia condición humana y no
aprovechándose de ello.
Si nosotros tuviéramos el poder
para hacer cosas en nuestro beneficio, ¿acaso no lo usaríamos?
Observa tu presente, tu realidad
y pregúntate, ¿hay cosas que quisiera cambiar para lograr aquello que tanto
deseo o cambiar mi situación actual ya sea emocional, económica, académica,
familiar, etc? Creo que muchos o tal vez todos si nos quitamos esa máscara de
super espirituales de seguro usaríamos ese poder en nuestro beneficio y
bienestar, pero eso es lo que hace a Jesús tan diferente, no usa el poder para
su propio beneficio, sino que a lo largo de su vida vive usando el poder para
alimentar a otros. Usa el poder no para servirse de ello sino para servir a los
demás, vive confiando en que la falta de recursos no es una demostración del
abandono de Dios y cree en su palabra como suficiente argumento para afrontar
las adversidades de la vida, pone su vida a disposición de los demás, esa es su
misión y debe ser la misión de sus seguidores.

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